#Así-se-come-en Burgos, la ciudad del Cid Campeador

De la preciosa ciudad de Burgos, lo único que conocía es que de ahí es el famoso vasito de queso ‘Burgos’, parecido al queso fresco que hay en Perú pero con un sabor delicado a leche de oveja y vaca. Burgos se sitúa en tierras castellanas en el norte de España, a menos de 3 horas de Madrid en coche, y hace poco pude visitarla. Lo primero que ves al entrar al centro histórico es el bellísimo Arco de Santa María, una puerta imponente con 6 figuras célebres de la ciudad, como el famoso Cid, que durante siglos han recibido al viajero. Sus murallas hechas de piedra blanca cruda, por momentos, me hacían recordar a la ciudad blanca de Arequipa.

Burgos es, sin duda, un lugar que vale la pena conocer no sólo por su belleza histórica sino también por su gastronomía, bastante contundente con platos de carne y legumbres, embutidos, quesos y vinos de calidad. En esta ocasión, visite el Restaurante Puerta Real, en el corazón del centro y pude probar el menú Real que tenía varios platos (que no recuerdo ahora), de los cuales me pedí los más burgaleses.

Para abrir boca, empecé con un entrante de embutidos. Dicen los burgaleses que una morcilla perfecta tiene que ser sosa, grasosa y picosa. Y lo comprobé con la morcilla de arroz, similar al relleno o sangrecita en Perú. Además, chorizo frito, pimiento rojo asado y cecina ahumada, acompañado de una salsa hecha de vinagre balsámico y miel, que le daba un toque agridulce. Todos muy típicos de esta provincia, aunque para ser más exactos, la cecina es más típica de la cercana provincia de León.

Me sigo comiendo a Burgos con su cordero lechal asado servido en una cazuela de barro y hecho artesanalmente en horno de leña. La carne por fuera lucía tostada y crujiente, y por dentro, tan tierna que se deshace como mantequilla en la boca. La salsa, bien concentrada con el jugo de la carne y hierbas aromáticas, se posa en el fondo de la cazuela de barro y te invita a mojarlo con el pan crocante o ir embadurnándolo con los trozos de carne que deshilachas con el tenedor. Un plato digno de un gran banquete real.

Siempre queda un hueco para el postre y mi menú terminó con un pedacito de tarta ‘San Marcos’, oriunda de León. Es un bizcocho de nata y yema de huevo, por eso verás su color amarillo y blanco, aunque en este caso, también llevaba café, y en el que lo más característico, es la cobertura de su superficie de color anaranjado fuerte, debido a la yema de huevo.

¡Qué bien se come en Burgos! En 2013 fue elegida Capital gastronómica de España. Pero no sólo se come bien sino que los productos de la tierra son de calidad. En esta tienda tradicional pude encontrar varios de ellos, como la morcilla de arroz, la cecina, quesos y vinos. Lo que más me llamó la atención fue la cecina de caballo, por fuera tiene un color apimentado pero al cortar un trozo, resalta el color púrpura en su interior. De igual modo, hay legumbres que nunca antes había visto, como las lentejas de color rojo, las enormes alubias como semillas de girasol y de varios colorines. Me imagino los pucheros que se deben cocinar aquí.

Burgos, ahora que ya la conozco mejor, sé que es más que el queso fresco de vasito. Es la tierra del Cid, donde  lucha Rodrigo Díaz de Vivar por recuperar su honor y su vida junto a su familia. Los cantares del Mío Cid están llenos de sentimiento y batallas, que se ha quedado muy bien plasmada en la ciudad. Lugares históricos como el arco San María,  fueron testigos inmutables del destierro del Mío Cid, puerta que lo vió salir por el mandato de destierro de la realeza. Pero no sólo de lucha vivió el Cid sino de comida. En el cantar de las bodas de sus hijas en Valencia, exclama “sabor abriedes de ser e de comer en el palacio” (os encantaría estar y comer en el palacio), es que seguro en el banquete real había un cordero lechal. ¡Buen provecho y hasta la próxima, Burgos!

Restaurante Puerta Real

  • Lo recomendaría: Sí, visita obligada en Burgos
  • Dirección: Plaza Rey San Fernando (Junto a la catedral), Burgos
  • Precio: 30 euros apróx. (Menú Real)

Un comentario:

  1. Me habeis abierto el apetito,que rico todo.

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